Ilurbeda | Por qué elegir cosmetica natural y ecológica certificada
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Por qué elegir cosmetica natural y ecológica certificada

En este artículo vamos a intentar explicar lo que significa el hecho de que un cosmético o una marca de cosmética natural estén certificados.

La certificación de una marca de cosmética y de sus productos significa que cumplen los requisitos establecidos según una determinada norma o estándar y que una entidad de certificación adecuadamente acreditada ha verificado mediante inspección documental y presencial que así es. Según la definición de la norma UNE-EN 45020, la certificación es el proceso mediante el que una tercera parte da garantía escrita de que un producto, proceso o servicio es conforme con unos requisitos específicos.

En el caso de Ilurbeda, la tercera parte es la entidad certificadora bio.inspecta, que certifica que nuestros productos, el laboratorio y los procesos de producción cumplen los requisitos marcados por el estándar o norma BioVidaSana para la elaboración y comercialización de productos cosméticos ecológicos y naturales. Y en el etiquetado se hace referencia tanto a la entidad certificadora, bio.inspecta, como a la norma bajo la que se certifica, BioVidaSana.

La norma BioVidaSana para la elaboración y comercialización de productos cosméticos ecológicos y naturales

Los requisitos básicos de esta norma son similares a otros estándares de cosmética natural y ecológica. De manera general podemos resumirlos brevemente en:

  • El uso de radiaciones ionizantes así como cualquier tratamiento radioactivo para la esterilización (uso bactericida y fúngico) está prohibido.
  • Los productos cosméticos producidos según la Norma BioVidaSana no tienen que haber sido testados en animales, ni durante la fase de investigación y desarrollo, ni durante el control del producto final. Está práctica se encuentra expresamente prohibida según el Reglamento 1223/2009 de productos cosméticos.
  • No se pueden utilizar organismos genéticamente modificados, incluyendo los ingredientes agrarios sin certificación ecológica o cualquier otro ingrediente de origen orgánico que se utilizase en cualquiera de las categorías que comprende esta Norma.
  • No se permite el uso de nanopartículas en los productos cosméticos certificados según la Norma BioVidaSana ni en las demás líneas de producción.
  • Se prima el máximo uso de ingredientes agrícolas simples (preferiblemente ecológicos certificados) y el uso de métodos simples de procesamiento.
  • Es necesaria la implantación de un sistema de trazabilidad adecuado que garantice la separación de la línea de productos certificados según la Norma BioVidaSana de otras líneas de producción.
  • Se prohíben con carácter general como ingredientes los colorantes y fragancias sintéticos, las materias primas etoxiladas, las siliconas, los derivados del petróleo y los ingredientes de síntesis. En la siguiente imagen se muestra el listado de ingredientes terminantemente prohibidos (Anexo II de la Norma BioVidaSana).

La norma define tres categorías de productos según la proporción de ingredientes ecológicos en la fórmula:

Categoría I: Producto cosmético ecológico. Producto con al menos un 90% de ingredientes ecológicos certificados. Solamente en esta categoría, el término “Ecológico” o “Biológico” se podrán usar directamente en la denominación del producto como adjetivo (Ej.: bálsamo labial ecológico).

Categoría II: Producto cosmético natural con entre un 15 y un 89 % de ingredientes ecológicos certificados. A esta categoría pertenecen los productos hasta ahora sacados al mercado por ilurbeda. Todos ellos tienen más del 50% de ingredientes ecológicos certificados.

Categoría III: Producto cosmético natural. Producto con menos del 15% de ingredientes ecológicos o sin ingredientes ecológicos certificados. Se podrá indicar con un asterisco los ingredientes ecológicos que contuviera el producto, pero no podrá hacerse uso del término ecológico en ninguna otra parte de la etiqueta.

La utilización de términos genéricos del tipo “Cosmética ecológica”, “Cosmética bio”  “econatural” u otros términos genéricos similares se permite utilizar a una marca certificada según esta norma siempre que los productos a los que se haga referencia pertenezcan a la categoría I o II y en el caso de esta última categoría, siempre que el producto contenga  más del 40% de ingredientes ecológicos.  Ilurbeda es cosmética ecológica certificada porque todos sus productos pertenecen a la categoría II de la Norma BioVidaSana y contienen más del 50% de ingredientes ecológicos certificados.

No se puede utilizar el término “100% natural” puesto que, además de ser una terminología habitualmente utilizada en la comercialización de productos no certificados, puede introducir confusión con la clasificación que establece la norma BioVidaSana. Tampoco debe utilizarse el término “100 % ecológico” o “100 % bio” etc., en aquellos productos que contengan ingredientes excluidos de los cálculos como el agua, ingredientes de origen mineral o hidróxido sódico/potásico.

Otras normas o estándares

Existen muchas normas o estándares de cosmética natural y ecológica a nivel internacional. Como ya comentábamos en otro artículo, la cosmética natural como tal no ha sido aún objeto de regulación a nivel europeo por lo que a falta de un marco regulatorio, son las entidades de certificación las que se encargan, como terceras partes, de certificar según los diversos estándares existentes. Aunque son muchos, se puede decir que tienen una serie de criterios comunes: no permitir la utilización de ingredientes modificados genéticamente, irradiados ni nanomateriales; proponer diferentes categorías de productos en función de la proporción de ingredientes ecológicos en la fórmula; prohibir de manera general los ingredientes sintéticos salvo excepciones (como por ejemplo la de determinados conservantes por la escasez de opciones en el ámbito natural) y específicamente de determinados ingredientes sintéticos que, bien por sus repercusiones ambientales o bien por sus efectos sobre la salud, no son admitidos.

Sin embargo, en medio de este panorama ya de por sí complejo, el consumidor se puede encontrar con sellos fantasma o certificadoras inexistentes. Porque lo cierto es que nos podemos encontrar en el mercado productos cosméticos naturales  con aparentes sellos de calidad sin un significado real de certificación, por lo que la veracidad de estos productos queda comprometida. Detrás de un sello de calidad debe haber tanto un estándar o norma que dicte los requisitos a cumplir, como una certificadora externa que verifique que se cumplen dichos requisitos. Y ambos, de una u otra manera, deben aparecer en la etiqueta del producto. Por ejemplo, no es correcto ni ético decir que un producto se ha certificado de acuerdo al estándar COSMOS si tiene el sello de una asociación en lugar del sello de COSMOS (Natural u Organic) y no ha sido certificado por una entidad autorizada por COSMOS para certificar. Si un producto está certificado de acuerdo a la norma o estándar COSMOS, tiene que aparecer el sello de COSMOS  en la etiqueta y la entidad o miembro de cosmos que lo certifica (BUREAU VERITAS CERTIFICATION, AUSTRALIAN CERTIFIED ORGANIC, ECOCERT GREENLIFE  SOIL ASSOCIATION CERTIFICATION, entre otras entidades de certificación autorizadas a certificar el estándar cosmos). Y, de igual forma, tampoco es correcto –NI ÉTICO- poner en una etiqueta un sello de calidad tras el que no existe ni una norma ni un control.  Es por ello que al comprar cosmética natural certificada, si no se conoce el estándar o sello bajo el que se certifica el producto y no se hace mención a ninguna entidad certificadora en el etiquetado, recomendamos comprobar su veracidad. En esta era de las nuevas tecnologías el fácil acceso a la información es una ventaja de la que puede hacerse uso a la hora de tomar decisiones de compra.

A falta de un marco regulatorio y de más recursos para vigilancia de mercado –y al existir un vacío legal con respecto a la cosmética natural, dudo de quién sería el responsable de controlar estas malas prácticas, más allá de las organizaciones de consumidores y usuarios- son los propios consumidores con el arma de la información los que deben velar  por la salvaguarda de sus intereses.  Infórmate y elige cosmética natural y ecológica certificada.

María Encinas. Responsable Técnico y CEO

Ilurbeda

 

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